mantenerlo en las mejores condiciones de conservación y registro, sin abandonar la labor editorial de 
esta artista, pues varias publicaciones quedaron esbozados en carpetas con cientos y, a veces, 
miles de fotografías dedicadas a sus investigaciones sobre la realidad mexicana.

Lo que México recibe ahora es sólo la continuación de lo que Mariana Yampolsky entregó a lo largo de su 
existencia productiva. Y no me refiero a la creación de un lenguaje propio desde el pequeño reducto del 
visor de la cámara fotográfica, sino a su actividad divulgadora de la gran tradición artística y cultural de 
México, y a la profunda huella educativa que dejó, pero que de tan discreta y cotidiana, olvidamos.


Francisco Reyes Palma
Presidente
Fundación Cultural Mariana Yampolsky, A.C.









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